Tras varios ejercicios marcados por la prudencia inversora y la redefinición de los espacios de trabajo, el mercado de oficinas en España muestra señales claras de recuperación. La inversión está volviendo progresivamente a niveles similares a los registrados antes de la pandemia, impulsada por la estabilización macroeconómica, la mejora de las condiciones de financiación y un renovado interés por los activos prime.
Durante los últimos trimestres, el volumen de capital destinado a oficinas ha experimentado un crecimiento sostenido, especialmente en los principales mercados del país. Madrid y Barcelona concentran la mayor parte de la actividad, tanto por liquidez como por profundidad de demanda, consolidándose como plazas estratégicas para inversores institucionales y patrimoniales.
Un mercado que se ha redefinido
Más allá de la recuperación de cifras, el mercado de oficinas no ha vuelto al punto de partida, sino que ha evolucionado. La pandemia aceleró tendencias que hoy son estructurales: flexibilidad, eficiencia energética, bienestar del empleado y calidad del espacio.
Las empresas ya no buscan únicamente metros cuadrados, sino entornos de trabajo capaces de atraer talento, fomentar la productividad y proyectar marca. Esto ha generado una clara polarización del mercado: los activos prime, bien ubicados y tecnológicamente actualizados, concentran la demanda, mientras que los espacios obsoletos requieren reposicionamiento o reconversión.
El protagonismo de los edificios prime
La mayor parte de la inversión se está dirigiendo hacia edificios de nueva generación o rehabilitaciones integrales. Certificaciones de sostenibilidad, sistemas de climatización eficientes, espacios colaborativos y servicios asociados al bienestar se han convertido en factores decisivos.
Este reposicionamiento no solo está reforzando los ejes financieros tradicionales, sino también nuevos polos empresariales. En Madrid, además del CBD, ganan peso áreas como Campo de las Naciones, Méndez Álvaro o Manoteras, muy valoradas por su accesibilidad y edificios de última generación. En Barcelona, el distrito 22@ continúa liderando la demanda corporativa, junto a enclaves como Plaza Europa – Fira District o determinados tramos de Diagonal, que concentran proyectos modernos y altamente eficientes.
Rentabilidades y perspectiva inversora
La compresión de yields en activos core refleja el retorno del apetito inversor, especialmente por parte de capital internacional. Fondos, socimis y family offices están reactivando operaciones, atraídos por la estabilidad del mercado español y su capacidad de generar valor a medio y largo plazo.
A ello se suma un pipeline más limitado de producto de alta calidad, lo que refuerza la competencia por los mejores activos y sostiene precios en ubicaciones prime.
Un nuevo ciclo para el mercado de oficinas
La vuelta a niveles de inversión pre-pandemia no implica una vuelta al pasado, sino la consolidación de un nuevo ciclo inmobiliario. Uno en el que la calidad del activo, la eficiencia operativa y la experiencia del usuario final marcan la diferencia.
En este contexto, las oficinas siguen siendo un activo estratégico dentro de las carteras inmobiliarias, tanto por su capacidad de generación de rentas como por su potencial de revalorización cuando se alinean ubicación, diseño y sostenibilidad.
Desde aProperties, observamos este nuevo impulso del segmento de oficinas como una oportunidad para seguir acompañando a empresas e inversores en la identificación de espacios que respondan no solo a las necesidades actuales del mercado, sino también a su evolución futura.




