España sigue siendo uno de los destinos más deseados para vivir, trabajar o invertir. Su calidad de vida, clima, sistema sanitario y conexión con Europa hacen que cada año miles de personas se planteen mudarse al país. Sin embargo, de cara a 2026, este paso debe analizarse con atención: el sistema de residencia en España entra en una nueva etapa, con cambios normativos que afectarán tanto a futuros residentes como a quienes ya viven aquí.
España digitaliza el sistema de residencia
A partir de 2026, España implantará una plataforma digital centralizada para la gestión de la mayoría de los trámites de extranjería: solicitudes de residencia, renovaciones, presentación de documentación y notificaciones oficiales. Esta transformación, que comenzará a aplicarse tras la entrada en vigor del nuevo reglamento el 20 de mayo de 2025, busca simplificar un sistema hasta ahora fragmentado y muy dependiente de criterios territoriales.
El objetivo es claro: procesos más homogéneos, menos presencialidad y mayor previsibilidad para quienes planifican una mudanza o un proyecto de vida en España.
Qué cambia realmente con la reforma
La reforma no modifica la Ley de Extranjería, sino su reglamento de desarrollo, pero los efectos prácticos serán significativos:
- Unificación y simplificación de procedimientos, reduciendo duplicidades y diferencias entre provincias.
- Mayor claridad documental, con requisitos más definidos y menos solicitudes inesperadas durante el proceso.
- Revisión de estancias de larga duración, reforzando la necesidad de acreditar residencia efectiva en España.
- Más flexibilidad en la reagrupación familiar, ampliando supuestos y mejorando derechos de familiares de residentes y ciudadanos españoles.
Todo ello responde a un doble objetivo institucional: proteger mejor los derechos de los extranjeros y hacer el sistema más eficiente y comprensible.
Nuevas figuras y mejoras clave
Entre los cambios más relevantes destacan algunas novedades que facilitan la regularización y permanencia en España:
- Creación del arraigo sociolaboral, que reduce de tres a dos años el tiempo necesario en situación irregular, siempre que exista una oferta de empleo.
- Evolución del arraigo para la formación hacia el arraigo socioformativo, permitiendo trabajar hasta 20 horas semanales y ampliando las opciones formativas.
- Nueva tarjeta de residencia para familiares de españoles, unificando procedimientos y otorgando permisos de hasta cinco años con derecho a trabajar desde la solicitud.
- Mejoras en el visado de estudiante, que ahora cubrirá toda la duración de los estudios y facilitará la transición al mercado laboral.
- Introducción del arraigo de segunda oportunidad, pensado para personas que hayan trabajado legalmente y hayan caído posteriormente en situación irregular.
Estas medidas refuerzan una idea clave: España quiere facilitar una inmigración más estable y orientada a la integración real.
¿A quién afectan más estos cambios?
Aunque el nuevo marco se aplicará a todos los futuros residentes, algunos perfiles notarán especialmente sus efectos: los nómadas digitales y teletrabajadores, que se beneficiarán de procesos más claros; las familias internacionales, con más opciones de reagrupación; los estudiantes, que podrán planificar mejor su estancia y su acceso al empleo; y los jubilados o residentes no lucrativos, para quienes se refuerza la exigencia de residencia efectiva, pero con mayor seguridad jurídica.
Cómo prepararte si piensas mudarte a España
Si tu objetivo es mudarte a España en 2026, la anticipación será clave. Digitalizar tu documentación, conocer con antelación las vías de residencia disponibles y planificar plazos con margen te permitirá afrontar el proceso con mayor tranquilidad. Además, con la desaparición de la Golden Visa inmobiliaria, resulta aún más importante analizar bien la estrategia residencial y de vivienda desde el inicio.
Un nuevo comienzo en España
El nuevo reglamento de extranjería marca un antes y un después. Mudarse a España será más claro, más digital y más previsible, tanto para quienes buscan una nueva etapa vital como para quienes desean establecerse a largo plazo.
Desde una perspectiva inmobiliaria, este cambio también tendrá impacto en la demanda: más personas podrán planificar su residencia con seguridad, lo que refuerza el interés por viviendas de calidad en ubicaciones prime, pensadas no solo como inversión, sino como hogar.
En AProperties acompañamos a clientes internacionales en todo este proceso, combinando asesoramiento residencial, conocimiento normativo y una visión integral del mercado inmobiliario. Porque mudarse a España no es solo un trámite: es el inicio de una nueva forma de vivir.




